La Chapa de Heineken
Para Heineken, hicimos algo muy sencillo: juntar gente. Bueno, y un Mundial de fútbol. Solo que esta vez el punto de encuentro no era un bar, era una caja.
Esto no iba de cerveza. Iba de diseñar una situación. De empaquetar una idea y mandarla a casa. De convertir un envío en algo que pase después de abrir la caja, no antes.
La caja funcionaba casi como un pequeño escenario: la recibes, la entiendes y, sin darte mucha opción, te coloca en un dilema. Quedártelo o cruzar la puerta. Mirar hacia otro lado o activar la historia.
Porque nos interesaba ese momento mínimo en el que alguien decide incomodarse un poco y llamar al vecino. Ese gesto que no parece gran cosa, pero lo cambia todo.
Al final, la idea bonita iba de eso: no de contar algo, sino de ponerlo en marcha. Dando la chapa.
CLIENTE: N Team
CAMPAÑA: Heineken - El Mundial
SERVICIO: Diseño Packaging
CANAL: Prensa & Influencers
SECTOR: Ocio y Entretenimiento

